Todo tiene un inicio y un fin, pero el proceso es lo que realmente importa, es lo que se disfruta, es el momento para ver cuáles son los detalles a valorar.
De niña me gustaba escuchar música clásica, y me sirvió mucho para enfocarme en mis metas, en ese momento era estudiante de bachillerato, y buscaba la forma de obtener buenas notas, aprender todo lo que enseñaban en clases, y obtener buenas notas, pero en ocasiones me esforzaba mucho y no obtenía los resultados deseados, me gustaba portarme bien en casa, ser buena estudiante, y estar atenta a ayudar a mi madre en mi casa, pero luego de muchos años de vida y experiencia me doy cuenta que hubiese vivido de otra forma, no siempre haciendo lo correcto de forma perfecta obtenía los mejores resultados, hubiese disfrutado más la vida, compartir con mis amigos, pero es relativo el enfoque con que lo veo ahora.
No siempre somos nosotros los que nos torturamos en nuestra mente en alcanzar algunas metas, el entorno influye mucho al respecto. Pensaba que si sobresalía en todos los ámbitos de mi vida sería buena en todo, ahora veo que fallo en cada cosa que hago y me siento frustrada, pero creo que no siempre las condiciones son las perfectas, o tal vez somos nosotros quienes no estamos en armonía con lo que sucede.
Gracias por leer estas líneas...
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