Cuando crees que todo está bien, y está en sintonía existe una fuerza que hace que ocurra lo contrario, la resiliencia nos abriga pero no siempre es actitud que adoptamos en algunas ocasiones cuando estamos abrumados, estresados...
Si fuéramos completamente felices, la vida fuera perfecta pero no es así, ya no existen los cuentos de hadas, eso sólo ocurría en la imaginación cuando éramos niños...
Si tan solo fuera niña otra vez, haría las cosas diferentes, estudiaría sin perder el tiempo, aprendería habilidades nuevas, ocuparía mi tiempo en aprender a cocinar, hubiese aprendido un deporte, hubiese reído más, jugaría más con mis hermanas, abrazaría más a mis padres, viera más el cielo, y correría con los pies descalzos en la tierra, oiría música con volumen alto, estudiaría un idioma y lo practicará conversando, escribiría más mis reflexiones, llamaría por teléfono a mis abuelos y les preguntaría por sus grandes aventuras, bailaría más con mi papá... Aprovecharía mejor el tiempo, con más intensidad, con más presencia en ese momento... Pero no se puede retroceder el tiempo, solo quedan los recuerdos de una bonita infancia, con anhelos sin vivir, solo puedo decir que aprovecharé el tiempo con mi hijo y haré buenos recuerdos para él, solo me queda vivir el presente y aprovechar al máximo cada instante sin importar el cansancio, los desprecios y las dificultades, caí en el abismo de nuevo, es difícil ser consciente de apreciar cada instante y solo vivir... Sin quejarse, sin llorar, vivir agradeciendo y ser humilde...
Quiero ser grande, y todavía me cuesta sonreír en el día a día sin afligirme con mis pesares...
Entre lagrimas escribo mis sentimientos, para desahogar y continuar en este camino llamado vida.
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